LOS VECINOS DE ESPEJÓN SOLICITAN LA CALIFICACIÓN DEL MONTE "PALOSITOS"

COMO MONTE VECINAL EN MANO COMÚN

 
     
 

Recientemente ha sido solicitado al Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León el reconocimiento y calificación del monte “Palositos” como monte vecinal en mano común.

El monte “Palositos”, formado por aproximadamente 1.400 hectáreas, radicado en la localidad e Espejón, fue adquirido en el siglo XIX a través de sucesivas compraventas por el colectivo de vecinos de la localidad con la finalidad de servir al aprovechamiento de todo el pueblo. Ya desde el momento de su adquisición el monte quedó adscrito a una finalidad social para el aprovechamiento y disfrute por todos los vecinos de Espejón, acordándose por todos los vecinos-adquirentes que el referido monte nunca podría ser dividido, enajenado, gravado o hipotecado, para que en todo momento sirviese para el “beneficio y aprovechamiento del pueblo”.

Esta fórmula de gestión de los montes por el grupo vecinal es frecuente en muchos de nuestros pueblos, y ha contribuido a la conservación de nuestro importantísimo patrimonio forestal hasta nuestros días. Sin embargo, su preservación corre un grave peligro ante el desamparo al que se enfrentan estas formas tradicionales de gestión de la propiedad forestal.

El monte Palositos representa un modelo de gestión forestal sostenible y el mejor ejemplo de cómo todo un pueblo es capaz de llevar a cabo una explotación forestal sostenible para conservar su patrimonio natural. Cuando desde el resto de España se mira hacia la provincia de Soria y muchos se preguntan por qué, pese a nuestro basto patrimonio forestal, la incidencia de los incendios es mínima, podemos responderles que, entre otos factores, la vinculación de los habitantes del entorno rural con sus montes y la estructura de su propiedad son las mejores armas para luchar contra los incendios provocados. Cuando esos vínculos se rompen y se abre la puerta a la especulación y la envidia se está “avivando la llama” de la tragedia.

El marco legal que ampara estás formas tradicionales de propiedad existe en España desde hace décadas y se regula actualmente por la Ley 55/1980. Sin embargo en nuestra provincia, pese a ser una realidad cotidiana, nunca ha obtenido el reconocimiento administrativo que consolida su existencia .

Los intereses particulares o las rencillas personales pueden llevar a algún vecino a solicitar la división del monte y su venta en pública subasta y, ante el desamparo legal para preservar algunas de estas fórmulas tradicionales de gestión y aprovechamiento, en un plazo breve se daría al traste con los intereses colectivos de todo un pueblo.

 

La característica que diferencia y define a los montes vecinales en mano común es que su titularidad corresponde, sin asignación de cuotas, a los vecinos integrantes en cada momento del grupo vecinal en su condición de grupo social y no como entidad administrativa.

La catalogación de un monte como vecinal en mano común supone una protección y reforzamiento de su propiedad y representa una garantía para su conservación. Con este reconocimiento, el monte pasa a considerarse indivisible, inalienable, imprescriptible e inembargable, protegiéndose de esta manera frente a cualquier intrusismo o intento de usurpación.

En fechas recientes fue presentada en los Tribunales por un vecino de la localidad de Espejón una demanda solicitando la división del monte Palositos, que cuestiona el carácter vecinal del monte poniendo en

El monte Palositos es, de hecho y sin lugar a dudas, una propiedad de carácter vecinal, pero en tanto no encuentre un reconocimiento legal y administrativo de su estatus, estará expuesto a los vaivenes de los intereses personales de cualquier malintencionado.